Esta primavera hemos concluido la intervención arqueológica previa a la rehabilitación de Coliving Palacio, nuestro proyecto de transformación de un edificio histórico en el barrio de Palacio. Pero antes de levantar nada, nuestra tarea ha consistido en mirar hacia abajo: hacia el subsuelo y hacia el pasado.
Un lugar donde cada metro es historia
Coliving Palacio se encuentra en una zona declarada Bien de Interés Cultural, sobre el trazado de la antigua muralla cristiana de los siglos XI y XII, y a pocos metros de lo que fue su foso exterior: la actual Cava Baja. No es un solar cualquiera. Cada metro de subsuelo en este rincón de Madrid es historia acumulada, capa tras capa de ocupación humana.
Trabajar en un entorno así exige rigor y responsabilidad. La intervención arqueológica no es un punto más en el calendario de obras: es la condición que permite comprender en profundidad el espacio antes de intervenir en él.
Lo que el subsuelo nos ha devuelto
Durante la excavación hemos recuperado materiales cerámicos medievales de los siglos XI al XIII: piezas esmaltadas, loza decorada y cerámica de cocina. Estos hallazgos confirman siglos de ocupación humana ininterrumpida, el testimonio material de las generaciones que habitaron, cocinaron y convivieron en este mismo lugar.
Cada fragmento aporta una pieza al relato del barrio. Documentarlos y protegerlos es rescatar del olvido una memoria que, de otro modo, desaparecería para siempre bajo los cimientos de la nueva construcción.
La arqueología urbana como oportunidad, no como obstáculo
Para nosotros, la arqueología urbana no es un trámite administrativo ni un obstáculo para el desarrollo. Es una oportunidad que entendemos en tres dimensiones:
- Conocer a fondo el espacio que vamos a transformar antes de intervenir en él.
- Integrar el urbanismo actual con el legado histórico del lugar, de modo que lo nuevo dialogue con lo ya existente.
- Documentar y proteger aquello que, sin esta labor, se perdería de forma irreversible.
Este enfoque encaja perfectamente con nuestra forma de entender la regeneración urbana: transformar edificios históricos en espacios de coliving dinámicos y funcionales, pero siempre en armonía con su entorno y su pasado.
Un espacio de coliving que dialoga con su historia
El compromiso con el patrimonio no se limita al subsuelo: se extiende a cada decisión de diseño del futuro espacio de coliving. El complejo albergará 46 viviendas equipadas con zona de noche, espacio de almacenamiento, baño privado y cocina americana, diseñadas en torno a un patio central protegido cuya geometría original se mantendrá intacta como principal fuente de luz y ventilación, y que estará comunicado mediante pasarelas.
El proyecto contará con una amplia oferta de servicios comunes y equipamientos, entre los que se incluyen un espacio de coworking, zonas de trabajo, gimnasio, aparcamiento para bicicletas, una zona de lavandería común con ambiente de salón, salas de lectura y un gran comedor comunitario con cocinas totalmente equipadas; todo ello mediante la rehabilitación, con el máximo respeto por el valor histórico, de los elementos protegidos del edificio, como el vestíbulo y la escalera principal.
Bajo la tierra que hoy pisamos se esconde la memoria de un barrio que nació para reunir a las personas. Esa misma vocación de encuentro sigue viva en sus plazas, sus mercados y sus tabernas, y es la que inspira un proyecto como Coliving Palacio.
La conservación del patrimonio histórico es, para nosotros, una forma de abordar cada proyecto. Porque antes de transformar un edificio, comprendemos el lugar. Y antes de construir el futuro, escuchamos la historia que ya existe.
Te invitamos a formar parte de un futuro urbano que respeta su pasado, con los proyectos de Alfareal, centrados en generar un impacto positivo.